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THE WEEK OF PRAYER FOR CHRISTIAN UNITY
JANUARY 18–25, 2015

PRAYER / WORSHIP:

Celebración Ecuménica de la Palabra de Dios
Semana de Oración por la Unidad Cristiana 2015
Jésus le dice, “Dame de beber”. (Juan 4:7)

2015 Week of Prayer for Christian Unity

“L” hace referencia al líder (o líderes) del culto y es elegido por aquellas iglesias presents en el culto.
“A” hace referencia a la asamblea congregada para el culto.

PRELUDIO / PREPARACIÓN

BIENVENIDA E INTRODUCCIÓN A LA SEMANA DE ORACIÓN - TEMA

HIMNO PROCESIONAL

INVITACIÓN A LA ORACIÓN:

L: Dios Todopoderoso, sopla en nosotros el viento de la unidad que reconoce nuestra diversidad,
A: Sopla en nosotros la aceptación mutua que nos recibe y nos hace comunidad,

L: Sopla en nosotros el fuego que une lo que está separado y cura lo que está enfermo,
A: Sopla en nosotros la gracia que supera el odio y nos libera de la violencia,

L: Sopla en nosotros la vida que resiste y vence a la muerte,
A: Bendito sea el Dios de la misericordia, que es Padre, Hijo y Espíritu Santo, y hace nuevas todas las cosas. ¡Amén!

CONFESIÓN DEL PECADO Y KYRIE

L: En humildad, como hijos de Dios y hermanas y hermanos en Cristo, recibimos la misericordia de Dios y respondemos al llamado de Dios para renovar todas las relaciones.

L: Señor Misericordioso, tu Espíritu se cernió sobre las aguas donde brotó y floreció la diversidad. Confesamos nuestra dificultad para vivir con las legítimas diferencias. Perdónanos aquellas actitudes de mente, de palabra y de acción que violentan a la unidad en la diversidad.
A: Señor, ten piedad o Kyrie eleison

L: Cristo Misericordioso, gracia y gozo de la multitud, oyente y maestro, tú das a luz a nuevas visiones de esperanza y curas las heridas del cuerpo y de la mente. Confesamos que hemos fallado en escuchar las diferentes voces de nuestro interior, hemos fracasado en decir las palabras que traen curación y esperanza, y hemos persistido en actitudes exclusivas a aquellos que pidieron a gritos nuestra solidaridad y comunión.
A: Señor, ten piedad o Kyrie eleison

L: Señor Misericordioso, tú eres el origen de toda la creación, la Palabra de Vida Eterna. Confesamos que no escuchamos a tu creación que gime y pide a gritos su liberación y renovación. Ayúdanos a caminar juntos y a oír tu voz en todas las cosas vivientes que sufren y anhelan la curación y el cuidado.
A: Señor, ten piedad o Kyrie eleison

L: Oh Dios, fuente de gracia y misericordia, derrama sobre nosotros tu perdón. Que tu amor nos transforme en una fuente de aguas vivientes que devuelva la fortaleza de tu gente. Hacemos nuestra oración a través de Cristo nuestro Señor. Amén.

ESCUCHAMOS LA PALABRA DE DIOS

LECTOR 1: Isaiah 55: 1-5
SALMO: Salmo 19: 1 - 14
Los cielos proclaman la gloria de Dios; el firmamento revela la obra de sus manos. Un día se lo cuenta al otro día; una noche se lo enseña a la otra noche.

Sin palabras, sin sonidos; sin que se escuche una sola voz; su mensaje recorre toda la tierra y llega al último rincón del mundo, en donde el sol pasa la noche.

Y el sol, cual novio que sale del tálamo, cual si fuera un poderoso guerrero, se levanta alegre para hacer su recorrido. Sale por un extreme de los cielos, y sigue su curso hasta el otro extremo; sin que nada se esconda de su calor.

La ley del Señor es perfecta, reanima el alma; el testimonio del Señor es firme, da sabiduría al ingenuo; los preceptos del Señor son rectos, alegran el corazón; el mandamiento del Señor es puro, da luz a los ojos; el temor del Señor es bueno, permanece para siempre; los decretos del Señor son verdaderos y todos ellos justos. Son más deseables que el oro refinado y más dulces que la miel que destila del panal.

Con ellos, Señor, amonestas a tu siervo, y recompensas grandemente a quien los cumple. ¿Acaso hay quien reconozca sus propios errores? ¡Perdóname por los que no puedo recordar! No permitas que la soberbia domine a este siervo tuyo. Líbrame de cometer grandes pecados, y nadie podrá entonces culparme de nada.

Tú, Señor, eres mi roca y mi redentor; agrádate de mis palabras y de mis pensamientos.

L: Se anuncia el Evangelio. Juan 4:1-42

EL SERMÓN

RESPONDEMOS CON FE Y UNIDAD

RENOVACIÓN DE LAS PROMESAS BAUTISMALES

L: Queridos hermanos y hermanas, renovemos las promesas del Santo Bautismo, por el cual renunciamos aquella vez a Satanás y a sus obras y prometimos servir a Dios.

L: Y entonces les pregunto: ¿Renuncian al pecado, para vivir en la libertad de ser los hijos de Dios?
A: Sí, renuncio.

L: ¿Renuncian a la seducción de la maldad, de modo tal que el pecado no domine sobre ustedes?
A: Sí, renuncio.

L: ¿Renuncian a Satanás, autor y príncipe del pecado?
A: Sí, renuncio.

L: ¿Creen en Dios, Padre Todopoderoso, creador?
A: Sí, creo.

L: ¿Creen en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que nació de Santa María Virgen, murió, fue sepultado, resucitó de entre los muertos y está sentado a la derecha del Padre?
A: Sí, creo.

L: ¿Creen en el Espíritu Santo, en la Santa Iglesia Católica, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de la carne y en la vida eterna?
A: Sí, creo.

L: Dios Todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien nos ha dado una nueva vida a través del agua y del Espíritu Santo, y nos concedió el perdón de nuestros pecados, te pedimos que nos mantengas en su gracia, en Jesucristo nuestro Señor, para una vida eterna.
A: Amén.

ORACIÓN DE INTERCESIÓN

L: Dios de la eterna compasión, como individuos y comunidad, te pedimos luz, para que nos volvamos más receptivos y comprendamos a los demás, y reduzcamos el sufrimiento en nuestro mundo.
A: ¡Escúchanos, Dios del amor! ¡Escucha éste, nuestro llanto!

L: Dios de la eterna compasión, enséñales a tus hijos que la caridad, la hospitalidad y la unidad son expresiones de tu revelación y voluntad por la humanidad.
A: ¡Escúchanos, Dios del amor! ¡Escucha éste, nuestro llanto!

L: Dios de la eterna compasión, te suplicamos, danos la paz; enséñanos y guíanos para ser constructores de un mundo tolerante y sin violencia.
A: ¡Escúchanos, Dios del amor! ¡Escucha éste, nuestro llanto!

L: Dios de la eterna compasión, quien nos habló a través de la creación, y luego por medio de los profetas y de su Hijo Jesucristo, nos concedió sabiduría para escuchar su voz que nos reclama unidad en nuestra diversidad.
A: ¡Escúchanos, Dios del amor! ¡Escucha éste, nuestro llanto!

L: Dios de la eterna compasión, en el nombre de tu Hijo Jesucristo nuestro Señor, quien como un extraño le pidió de beber a una mujer samaritana; danos el agua viva, que brotará para la vida eterna.
A: ¡Escúchanos, Dios del amor! ¡Escucha éste, nuestro llanto!

Quien desee expresar sus intenciones puede hacerlo en este momento. La asamblea reunida responderá:
A: ¡Escúchanos, Dios del amor! ¡Escucha éste, nuestro llanto!

OFRENDA

(Se invita a las comunidades locales a que organicen las ofrendas según sus tradiciones locales).

L: Aprendemos de Jesús a ofrendar nuestras vidas como un signo de amor y compasión.
Dios, que podamos ser ofrendas vivientes dedicadas al ministerio de tu Palabra y gracia.

HIMNO DE LA OFRENDA:

LA PLEGARIA DEL SEÑOR

L: Dios, que estás con nosotros y caminas entre nosotros, concédenos en este día la gracia de tu luz y de tu Espíritu, de modo que podamos continuar nuestra misión y permanezcamos fieles a recibir y escuchar a todos, incluso a aquellos que son diferentes de nosotros. Aleja la violencia que habita en nuestros corazones y las actitudes discriminadoras que excluyen y rebajan la dignidad humana de los otros. Haz que nuestras iglesias sean espacios de acogida donde el banquete y el perdón, la alegría y la ternura, la fortaleza y la fe se vuelvan nuestras prácticas diarias, nuestro alimento diario, nuestro avance diario hacia Jesucristo. A medida que nos esforzamos en llevar a cabo estas metas, te pedimos que seamos capaces de discerner tu voz, Oh Señor, para caminar juntos hacia tu Reino eterno. Y de este modo rezamos:
A: Padre Nuestro...

BENDICIÓN, PAZ Y BENDICIÓN FINAL

L: Que el Señor Dios te bendiga y te proteja, que llene tu corazón de ternura y tu alma de alegría, tus oídos de música, tus fosas nasales de perfume y tu lengua con la canción que le da rostro a la esperanza. Que Jesucristo el agua viva, esté detrás tuyo para protegerte, delante tuyo para guiarte, a tu lado para acompañarte, dentro tuyo para consolarte y encima tuyo para bendecirte. Que el Espíritu dador de vida, sople dentro tuyo, de modo que tus pensamientos sean santos; actúe dentro tuyo, de modo que tu trabajo
sea santo; prepare tu corazón, de modo que ames lo que es santo; y te fortalezca, para que defiendas lo que es santo. Que habite en tu corazón, que riegue su sequedad, y derrita su frialdad; que encienda en lo más íntimo de tu alma el fuego de su amor y te conceda una fe verdadera, una esperanza firme, y un amor sincero y perfecto.
A: Amén.

DAR LA PAZ:

L: Antes de irnos por nuestros caminos separados, démonos unos a otros la señal de la paz.

BENDICIÓN FINAL

L: Dios, que nos enseñas a abrirnos unos a otros y nos pides que practiquemos la hospitalidad, danos la paz y la serenidad para que sigamos el sendero de la Unidad Cristiana.
A: Amén

HIMNO FINAL