Guía Diaria de Escitura Oración — Semana de Oración por la Unidad Cristiana 2011

Guía Diario de Escritura y Oración

 

De acuerdo con la antigua tradición oriental, la sucesión de la iglesia se hace evidente por la continuidad con la primera comunidad cristiana de Jerusalén. Se relaciona con la Iglesia de Jerusalén celestial, que a su vez se transforma en el ícono de todas las iglesias cristianas. La señal de la continuidad para todas las iglesias es la mantención de las “marcas” de la primera comunidad cristiana a través de nuestra perseverancia en la doctrina de los “apóstoles" y en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.

La Iglesia de Jerusalén actual vive en continuidad con la Iglesia apostólica de Jerusalén. Los testigos del evangelio y su lucha contra la desigualdad e injusticia nos recuerdan que la oración por la unidad cristiana es inseparable de la oración por justicia y paz.

Oración

Dios todopoderoso y misericordioso, con gran poder reuniste a los primeros cristianos en la ciudad de Jerusalén. Permítenos, como a la primera iglesia en Jerusalén, que podamos juntarnos para ser valientes al predicar y vivir las buenas nuevas de reconciliación y paz, siempre que haya desigualdad e injusticia. Oramos en el nombre de Jesucristo, que nos libero de la esclavitud del pecado y de la muerte. Amén.

Día 2, Todos los que creían estaban juntos_
Escritura

Isaías 55:1-4, Venid a las aguas.
Salmo 85:8-13, Ciertamente cercana está su salvación.
1 Corintios 12:12-27, Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo.
Juan 15:1-13, Yo soy la vid verdadera.

Meditación
La Iglesia en los Hechos de los Apóstoles es el modelo de la unidad que buscamos hoy en día. Nos recuerda que la oración por la unidad cristiana no puede ser por uniformidad, porque desde el inicio la unidad se ha caracterizado por la rica diversidad. Es el modelo o el ícono de la unidad en diversidad.

El relato de Pentecostés nos cuenta que todas las lenguas y culturas del mundo mediterráneo antiguo y más allá estaban representadas en ese día. Como San Pablo escribiría más adelante: “Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu”. No es una comunidad uniforme de una multitud de ideas afines, unidos cultural y lingüísticamente que fueron uno en la doctrina de los apóstoles y en la comunión. La iglesia era una unidad en sí misma, y una con Cristo resucitado.

La abundante diversidad caracteriza a las iglesias alrededor del mundo. Como la iglesia primitiva, los cristianos de hoy en día nos recuerden que somos muchos miembros en un cuerpo, una unidad en la diversidad. Las tradiciones antiguas nos enseñan que la diversidad y la unidad existen en la Jerusalén celestial. Nos recuerda que la diferencia y la diversidad no son lo mismo que la división y la desunión, y que la unidad cristiana por la cual oramos siempre conserva auténtica diversidad.

Oración
Dios, de quien fluye toda la vida en su rica diversidad, llamaste a tu Iglesia como el Cuerpo de Cristo para que esté unida en amor. Que podamos conocer más profundamente nuestra unidad en la diversidad y esforzarnos para trabajar juntos para predicar y construir el Reino de tu abundante amor en todos los lugares. Que podamos ser concientes de Cristo como la fuente de nuestra vida juntos. Oramos por la unidad del Espíritu. Amén.

Día 3, Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles...
Isaías 51:4-8, Estad atentos a mí, pueblo mío.
Salmo 119:105-112, Lámpara es a mis pies tu palabra.
Romanos 1:15-17, Pronto estoy a anunciaros el evangelio.
Juan 17:6-19, He manifestado tu nombre.

Meditación
La doctrina de los apóstoles era su testimonio de la vida, doctrina, ministerio, muerte y resurrección de Jesús. La doctrina de los apóstoles se ejemplifica por la predicación de San Pedro n el día de Pentecostés y su uso del profeta Joel. Relaciona la Iglesia con la historia bíblica del pueblo de Dios.

La Palabra de Dios nos reúne y nos une a pesar de las divisiones. La doctrina de los apóstoles, las buenas nuevas en toda su plenitud, fue el centro de la unidad en la diversidad. Es simplemente la “doctrina de los apóstoles" que unió a la iglesia primitiva, sino la perseverancia en esa doctrina. Dicha perseverancia se refleja en San Pablo al identificar el evangelio como “el poder de Dios para salvación."

El profeta Isaías nos recuerda que la doctrina de Dios es inseparable de la justicia de Dios Apara luz de los pueblos. "O como ruega el salmista: “Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino. Por heredad he tomado tus testimonios para siempre, Porque son el gozo de mi corazón."

Oración
Dios de Luz, te agradecemos por la revelación de tu verdad en Jesucristo que hemos recibido a través de la doctrina de los apóstoles. Que tu Espíritu Santo continúe santificándonos en la verdad de Hijo, para que unidos en Él podamos crecer en perseverancia en la Palabra y juntos servir a tu Reino en humildad y amor. Oramos en el nombre de Cristo. Amén.

Día 4, Y perseveraban en Y la comunión unos con otrosY
Escritura

Isaías 58:6-10, No es que partas tu pan con el hambriento.
Salmo 37:1-11, Confía en Jehová, y haz el bien.
Hechos 4:32-37, Sino que tenían todas las cosas en común.
Mateo 6:25-34, Mas buscad primeramente el reino de Dios.
Meditación
La señal de la continuidad con la Iglesia apostólica es la “perseverancia en la doctrina de los apóstoles y en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones." Sin embargo, la iglesia de hoy en día apunta a las consecuencias prácticas de dicha perseverancia: compartir. La lectura de hoy relaciona dicha manera de compartir radicalmente con el poderoso testimonio apostólico “de la resurrección de Jesús."

Dicha manera de compartir los recursos caracteriza la vida del pueblo cristiano. Es una señal de su continuidad con los primeros cristianos. Es una señal y un desafío para todas las iglesias. Conecta la proclamación del evangelio, la Eucaristía de la celebración y la comunión (o el compañerismo) de la comunidad cristiana con la igualdad y la justicia radicales para todos. Respecta a dicha manera de compartir es un testimonio de la resurrección de Jesús y una señal de continuidad con la Iglesia apostólica de Jerusalén; es igualmente una señal de nuestra unidad los unos con los otros.

Hay muchas formas de compartir. Existe una manera de compartir radical de la iglesia apostólica con la cual nadie queda en necesidad. Existe la manera de compartir las cargas, luchas, dolor, sufrimiento, el gozo, los logros, las bendiciones y la sanidad los unos con los otros. Existe también un “intercambio ecuménico de presentes” al compartir presentes y el entendimiento de una tradición de la iglesia a la otra aún en nuestra separación uno de los otros. Dicha manera de compartir generosa es una consecuencia práctica de nuestra perseverancia en la doctrina de los apóstoles y en la comunión unos con otros; es una consecuencia de nuestra oración por la unidad cristiana.

Oración
Dios de Justicia, tu forma de dar no tiene límites. Te agradecemos porque nos has dado lo que necesitamos. Inspíranos a ser instrumentos de amor, a compartir todo lo que nos diste, como testimonio de tu generosidad y justicia. Oramos en el nombre de Jesús, en la unidad del Espíritu Santo. Amén.

Día 5, Y perseveraban en Y el partimiento del pan
Escritura

Éxodo 16:13b-21a, Es el pan que Jehová os da para comer.
Salmo 116:12-14,16-18, Te ofreceré sacrificio de alabanza.
1 Corintios 11:17-18, 23-26, Haced esto en memoria de mí.
Juan 6:53-58, Este es el pan que descendió del cielo.

Meditación
Para los cristianos, el partimiento del pan tradicionalmente representa amistad, perdón y compromiso con los demás. En este partimiento del pan aceptamos el desafío de buscar una unidad que puede hablar proféticamente a un mundo de divisiones. En el partimiento del pan, los cristianos son moldeados de nuevo para el mensaje profético de esperanza para toda la humanidad.

Hoy también partimos el pan 'con corazones agradecidos y generosos'; pero también, en cada celebración de la Eucaristía, recordamos con dolor nuestra desunión. Éxodo relata cómo Dios respondió a las murmuraciones del pueblo que había liberado al proporcionarle lo que necesitaba. El maná en el desierto es un regalo de Dios, no para ser acumulado, ni siquiera para ser completamente comprendido. Es, como celebra nuestro Salmo, un momento que simplemente inspira una acción de gracias, porque Dios “ha soltado nuestras ataduras."

Lo que San Pablo reconoce es que partir el pan no sólo significa celebrar la Eucaristía, sino que también implica que somos un pueblo eucarístico, para convertirnos en el Cuerpo de Cristo en el mundo. Las palabras de San Pablo (1 Cor. 10-11) sirven como recordatorio de cómo debe vivir la comunidad cristiana. Vivimos “en memoria de él."

Como nos enseña la lectura de San Pablo, como el pueblo del partimiento del pan, somos el pueblo de la vida eterna: vida en su plenitud. Nuestra celebración de la Eucaristía nos desafía a reflejar cómo se expresa el abundante regalo de la vida día a día a medida que vivimos en esperanza así como también en dificultades.

Oración
Dios de esperanza, te alabamos por el regalo que nos dejaste en la Última Cena, en la cual, en el Espíritu, continuamos encontrando a tu Hijo, el pan de vida del cielo. Oramos para que adelantes el día en el cual toda tu iglesia junta comparta en partimiento del pan. Mientras esperamos el día en el cual aprendamos con mayor profundidad a ser un pueblo moldeado por la Eucaristía para el servicio al mundo. Oramos en el nombre de Jesús. Amén.

Día 6, Y perseveraban en Y las oraciones.
Escritura

Jonás 2:1-9, La liberación pertenece a Jehová
Salmo 67:1-7, Te alaben los pueblos, oh Dios.
1 Timoteo 2:1-8, que se hagan oraciones por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia.
Mateo 6:5-15, Venga tu reino. Hágase tu voluntad.

Meditación
Es la oración que nos da poder a los cristianos para cumplir nuestra misión juntos. Para Jonás, la intensidad de su oración es respondida con su espectacular liberación del vientre de la ballena. Su oración es sincera, ya que surge de su propio sentido de arrepentimiento al intentar evitar la voluntad de Dios. Había abandonado el llamado del Señor a la profecía y acabó en un lugar de desesperación. Y aquí Dios responde su oración con la liberación para cumplir su misión. El Salmo nos insta a orar a orar que Dios haga resplandecer su rostro sobre nosotros; no sólo para nuestro propio beneficio, sino también para hacer conocer Su dominio “en todas las naciones.”

La oración es una parte de la fortaleza y el poder de nuestra misión y profecía para el mundo. Pablo nos deja instrucciones para que oremos especialmente por aquellos que están en posiciones de poder en el mundo para que podamos vivir juntos en paz y dignidad. Nuestra oración por la unidad en Cristo alcanza todo el mundo.

En el Evangelio de Mateo nos enteramos que la oración es un poder 'secreto', que no nace de la exhibición o la representación, sino de un humilde acercamiento ante el Señor. Se resume la doctrina de Jesús en el Padrenuestro. Orar por esto juntos nos moldea como pueblo unido que busca la voluntad del Padre y el fortalecimiento de Su Reino aquí en la Tierra y nos llama a una vida de perdón y reconciliación.
Oración
Señor Dios, nuestro Padre, nos regocijamos en que en todo tiempo, lugar y cultura, haya gente que llega a Ti en oración. Enséñanos a orar mejor como cristianos juntos, para que siempre podamos estar concientes de tu guía y aliento a través de todas nuestras alegrías y tristezas, a través del poder de su Santo Espíritu. Amén.

Día 7, La doctrina...maravillas y señales de los apóstoles...alabando a Dios.
Escritura

Isaías 60:1-3,18-22, A tus muros llamarás Salvación, y a tus puertas Alabanza
Salmo 118:1, 5-17, No moriré, sino que viviré.
Romanos 6:3-11, Hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte...así también nosotros andemos en vida nueva
Mateo 28:1-10, Jesús les dijo: No temáis.

Meditación
La perseverancia de los primeros Cristianos en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones fue posible, sobre todos, por el poder de vida de Jesús Resucitado. El poder aún está vivo y los cristianos de hoy en día son testigos de esto. La luz y la esperanza de la Resurrección cambia todo. Como las profecías de Isaías, es la transformación de la oscuridad en luz; es la iluminación para todos los pueblos.

En el Salmo recibimos las palabras para celebrar la experiencia central cristiana de pasar de muerte a vida. Como enseña San Pablo, con el bautismo hemos entrado en la tumba con Cristo y hemos resucitado con Él. Hemos muerto con Cristo y vivimos para compartir su vida de resurrección. Entonces podemos ver el mundo de manera diferente: con compasión, paciencia, amor y esperanza. Aún como cristianos divididos, sabemos que el bautismo que nos une es cargar la Cruz a la luz de la Resurrección. Para el cristiano, esta vida de resurrección no es un mero concepto o idea útil. Se arraiga en un evento vívido en tiempo y espacio. Desde Jerusalén, Cristo Resucitado saluda a Sus discípulos a través de las edades, llamándonos para que Le sigamos sin temor. Él va delante de nosotros.

Oración
Dios, tu levantaste a Tu Hijo Jesús para dar esperanza a la humanidad y renovación a la tierra. Continúa fortaleciendo y unificando tu iglesia en su lucha contra las fuerzas de violencia contra la creación y la humanidad que oscurece la esperanza de la nueva vida que Tú ofreces. Oramos en el nombre de Jesús Resucitado, en el poder Su Espíritu. Amén.

Día 8, Llamados por la Palabra que hemos escuchado.
Escritura

Génesis 33:1-4, Esaú corrió a su encuentro y le abrazó Y y lloraron.
Salmo 96:1-13, Decid entre las naciones: Jehová reina.
2 Corintios 5:17-21, DiosY nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación.
Mateo 5:21-26, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano.

Meditación
Nuestras oraciones de esta nos han conducido en un viaje juntos. Aquí hemos visto que la perseverancia en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones. Al final de nuestras reflexiones, regresamos a nuestro propio contexto: las realidades de la división, quejas, desilusiones e injusticia. Al concluir esta Semana de Oración por la Unidad cristiana se plantea una pregunta: A qué somos llamados, aquí y ahora?

Oramos por la unidad cristiana para que la Iglesia pueda ser una señal e instrumento para la sanidad de las divisiones e injusticias y por el crecimiento de la comprensión entre los pueblos de diferente fe. En nuestras vidas personales y familiares, también, el llamado a la reconciliación debe encontrar una respuesta. Jacob y Esaú son hermanos, pero están distanciados. Su violencia y los hábitos de ira se ponen de lado cuando los hermanos se encuentran y lloran juntos.

El reconocimiento de nuestra unidad como cristianos conduce al gran cántico de alabanza del Salmo para Jehová que reina en el mundo con justicia de amor. En Cristo, Dios busca reconciliarse con todos los pueblos. San Pablo celebra una vida de reconciliación como “una creación nueva.” El llamado a la reconciliación es el llamado para permitir que el poder de Dios haga todas las cosas nuevas.

Estas 'buenas nuevas' nos llaman a cambiar la forma en la que vivimos. Como Jesús nos desafía en el evangelio de San Mateo, el llamado a la oración por la unidad cristiana es un llamado a la reconciliación. El llamado a la reconciliación es un llamado a la acción.

Oración
Dios de Paz, te agradecemos por haber mandado a tu Hijo Jesús, para que podamos reconciliarnos contigo en Él. Danos la gracias para ser siervos de reconciliación efectivos dentro de nuestras iglesias. Llénanos de amor los unos por los otros y que nuestra unidad sirva para la reconciliación que tú deseas para toda la creación. Oramos en el poder del Espíritu. Amén.

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