Tema Bíblico del 2003:
“Tesoros en Vasos de Barros” (2 Corintios 4:5-18)
por el Rev. Dr. John Reumann, Profesor del Ministerium de Pennsylvania, emeritus,
Seminario Teológico Luterano, Philadelphia, PA

           ¿Quienes somos nosotros que hoy compartimos en los muchos tópicos del pasaje del tema de 2003? Somos ministros, de todas clases, pastores, curas, maestros, gente de Dios, ecuménicos envueltos en la unidad de la iglesia. En otras partes del mundo a veces nos sentimos afligidos, perseguidos, siempre vasijas de barros, pero afirmamos fe en Jesús, porque tenemos un gran tesoro.

           Aun una lectura superficial de 2 Cor 4:5-18 nos trae a la luz lo que proclamamos (4:5, kérygma), luz en la oscuridad (4:6), el poder de Dios (4:7), nuestra propia frágil existencia (4:8-9), la muerte de Jesús y su vida en la resurrección y su significado para nosotros ahora (4:10-13), y la futura esperanza de gracia y gloria (4:14-18).

           ¿Pero quien es “nosotros” en el pasaje? Las formas plurales en primera persona ocurren en casi cada verso (4:5, 6 “nuestros corazones” 7-12, 13 “yo/nosotros”, 14, 16-18), de hecho desde 2:14 en adelante. Note en 3:1-6, “viene de Dios, el cual nos capacitó para ser ministros de una nueva Alianza” (3:6), “el ministerio de la justicia” y el Espíritu, en contraste con aquel de Moisés y Sinaí (3:7-18). La palabra “ministerio” (diakonía) corre a través de los capítulos) 3:7, 8, 9; 4:1; 5:18); “ministros” (diákonoi) en 3:6 y 6:4 (NRSV “servants”). “Nosotros” se refiere mas frecuentemente al ministerio de apostolado y la existencia de Paul y sus compañeros de trabajo. Todavía en 3:18 (“todos nosotros”) y 4:16-17 (“por eso no desfallecemos ... la tribulación nos produce vida eterna”; cf 5:10, “todos nosotros seamos puestos al descubierto ante el tribunal de Cristo”), “nosotros” tiene una amplia referencia, cristianos en general.

           Las referencias de “nosotros” entonces nos sumergen en lo que es quizá el tema ecuménico mas intratable, “ministerio”, de los apóstoles y de los sucesores y/o de toda la gente de Cristo. ¿Quien es el que expresa adelante, como embajadores, el mensaje de reconciliación (5:19-20)? ¿El clero (la Biblia de Lutero, Tyndale, y la Gran Biblia de 1539 tradujeron 5:18 como “the office that preache the atonement”)? ¿O la iglesia como un todo, cada individuo en su propia forma? Estos son los versos que hablan a, o chocan nuestras eclesiologías, doctrinas de ministerios y existencia personal.

           Entendiendo a 2 Cor 4:5-18 es también complicado por otros factores. Los versos son parte de una carta que está precedida por una larga historia envolviendo a Pablo y los Corintios. Al menos 2 Corintios en el canon le antecede 1 Corintios y una carta referida en 1 Cor 5:9 (probablemente perdida, a menos que preservada en 2 Cor 6:14-7:1). A lo máximo, los versos son parte de una de las dos a cinco cartas ahora encontradas en nuestro 2 Corintios, una defensa de Pablo a él mismo y su evangelio en 2:14-6:13, 7:2-4.

           Comoquiera que se decida esos temas, el contexto más inmediato para 4:5-18 incluye como Cristo “nos lleva siempre en su triunfo” (2:14, probablemente como sus cautivos, todavía no vencedores con El). También describe como “el buen olor de Cristo” que nosotros estamos en el mundo es “un olor que la muerte lleva a la muerte” tanto como “olor que de la vida lleva a vida (2:15-16; cf. 4:10,11). ¿Quién es suficiente (2:16)? El contexto también incluye el hecho de que “los incrédulos... cegó el dios de este mundo” para impedir que ellos no vean la luz del evangelio (4:4, cf. 4;12 “la muerte,” como el pecado, siempre está trabajando).

            Entendiendo 4:5-18 se hace aún mas difícil por el hecho de que Pablo está tratando de hacer mucho en estos versos, escritos en la mitad de los 50s AD. El escribe para albergar iglesias a través de la provincia Romana de Acaya (2 Cor 1:1-1, 9:2), en la colonia cosmopolita de Corinto del Cesar, con sus dos puertos de mar, Lechaeum en el Golfo de Corinto y Cencreas (Rom 16:1, Febe) en el Golfo Sarónico. Un interés es la esperanza de la reconciliación (1:3-2:13; 7:5-16, refleja su alegría en ello, comparada “de no ir otra vez con tristeza” in 2:1). Otro es que los Corintios participarán en la colección para “el pobre” entre los santos de Jerusalén (2 Cor 8-9). El apóstol está batallando grupos de oposición en Corinto, diferente a esos en 1 Corintios (1:11-17; 3:4;11:17-22; contrastando a 2 Cor 10-13). Con sofisticación retórica, el trata de separar aquellos que subrayan el Espíritu con aquellos que subrayan a Moisés (capítulo 3). El defiende su ministerio apostólico en una iglesia que era “una carta de Cristo preparada por nosotros” (3:3 diakonétheisa, suministrada a, sirvió como agente para Cristo, por Pablo y su equipo de misión).

            Mas aún, nuestro pasaje corta a través de dos o tres unidades en la mayoría de los compendios de 2 Corintios. Lo que dice Pablo en esta complicada situación se mueve desde Ministerio y el Mensaje que proclama (4:1-6) al Ministerio como Tesoro en Vasijas de Barro (4:7.15) y la Alianza Futura de Dios (4:16-5:10). En todo, razones se dan para no desanimarnos (4:1, 16; 5:5, 8 confianza).

El Mensaje Apostólico (y sus Mensajeros), 4:5-6
            Tan conciso aún como comprensivo un resumen del ministerio cristiano como puede encontrarse en dondequiera se provee en 4:5; el es fundamental para todo lo que sigue: “no nos predicamos a nosotros mismos pero ‘Jesucristo como Señor’ (una confesión básica del Nuevo Testamento, Fil 2:11; Rom 10:9; 1 Cor 12:3) y nosotros como tus esclavos por la causa de Jesús” (primera de siete referencias a “Jesús” en nuestro pasaje). “Esclavo” está en contraste a Jesús como “Señor”. También significa pertenecer al Cristo, estar bajo la protección del Señor, escogido por Dios igual que Moisés y los profetas, “esclavo de todos” (1 Cor 9:19; Rom 1:1-5), aquí específicamente esclavo para los Corintios conversos. El ministerio sirve a la gente.

            El llamado de Pablo (Gál 1:15-16), en Damasco (Hechos 9:3-9; 22:6-16; 26:12-18), parece yacer tras 4:6. Pero lo que Dios dice, “De las tinieblas brille la luz,” suena a muchos como Génesis 1:3 (creación); aquí, nueva creación (cf. 2 Cor 5:17). El Griego, “Out of darkness light will shine” ( Biblia Inglesa Revisada; “Fuera de la oscuridad la luz brillará”), recuerda a otros de Isaías 9:2 (y 49:6, sirviente de Dios). La actividad del ministerio es la de crear luz y conocimiento de Cristo. ¿Es sólo la experiencia “en nuestros corazones” sólo de Pablo o de los cristianos en general?

Ministerios como Tesoros en Vasijas de Barro, 4:7-15
            La descripción de el mismo de Pablo de él mismo, una defensa de él y su evangelio (una apologia en el sentido que Sócrates o Felipe Melanchthon usaron este término) comienza con la tesis: “llevamos este tesoro en recipientes de barro” (4:7). El tesoro ha sido comúnmente tomado para referirse a este ministerio” (4:1), pero también a “la Palabra de Dios” y “la verdad” (4:2), el evangelio (4:3-4), la luz y el conocimiento en 4:6, o todo lo arriba mencionado (3:1-4:6, un nuevo ministerio de Alianza). O, mirando hacia adelante en 4:10-11, 14, el morir y el resurgimiento de Jesús. “Mensaje” lo suma todo.

            El contraste es vasijas de barro (nosotros). Jarras de cerámica era el material diario para envases, platos, aún lámparas, en la antigüedad. Una vez rotos, sus fragmentos no tenían ningún uso, solo para escribir cortos mensajes (ostraka, el papel borrador del día) o, en la antigua Atenas, como residuos usados para votar en el ostracismo. Los comentadores a veces se comparan a vasijas de barro en el culto en El Templo (Lev 6:28; 11:33); Dios como el forjador (Is 29:16; Jer 19:11), el cuál formó la gente de la tierra (Gén 2:7; Is 45:9); en el uso Helénico, la vasija conteniendo el alma, o la persona como un todo; y aún la práctica de almacenar monedas o manuscritos en vasijas de barro (como en los cuevas del Qumran). Las jarras de cerámica y sus fragmentos eran en la antigüedad como las bolsas plásticas y botellas desechables en nuestra civilización de consumo de hoy día.

            El punto del contraste de Pablo se ha tomado como la expend-habilidad de nosotros vasijas de barro; o fragilidad; o aún como un recipiente de elección (Hechos 9:15, “instrumentos de elección”). Ocasionalmente se ha supuesto que las quiebras del barro es el punto: ellas permiten la luz a través! Pablo mismo proveía el punto de su analogía diaria: el contraste lo hace claro, puede ser visto (Crisóstomo), “que una fuerza tan extraordinaria es de Dios y no de nosotros poder” (4:7b). Este punto se confirma en lo que sigue.

Un Catálogo de Penalidades, 4:8-9
            Listando circunstancias adversas y sufrimientos en la vida de uno era una forma común retórica en los días de Pablo (cf. 1 Cor 4:9-13; 2 Cor 6:4-5; 11:23-29; 12:10; Rom 8:35). Los ocho participios aquí están cuidadosamente estructurados, en cuatro pares contrastantes:

                                    8a atribulados en todo, mas no aplastados;
                                    8b perplejos, mas no desesperados;
                                    9a perseguidos, mas no abandonados;
                                    9b derribados, mas no aniquilados, ... siempre....

Cada palabra es vívida. En el primer par, “tribulación(es)” ocurren una docena de veces en 2 Cor 1-8; “aplastados” sugiere un lugar estrecho, como las Puertas Cilicianas cerca de Tarso, o el pasaje angosto donde la Batalla de Termopola sucedió; “oprimidos, presionados”. 8b envuelve un juego de palabras en Griego. La persecución Romana en contra de los cristianos o las molestias de cada día se sugiere en 9a, aunque algunos ven una referencia a una carrera a pie, “seguido pero no alcanzado; “abandonado” es el mismo verbo usado por Jesús en la cruz (Mc 15:34), una analogía probablemente no intencionada por Pablo, cuyo punto es que el “no estaba abandonado por Dios”. La interpretación de el par final se acerca a la imagen de la lucha que ha sido sugerida para dar unidad al todo (lucha greco-romana, no el daño de la lucha en la TV): “no arrinconadas en una esquina” (8a) o “derribados abajo”(9b); aun la sugestión de que cuerpos aceitosos, sudorosos y derrumbados al piso dejen a los cuerpos de los luchadores tan incrustados de barro que parezcan estatuas de barro (4:7)! Este tour de force se ha encontrado solo con aceptación limitada. La lista, igual que otras, está orientada a las experiencias de Pablo. ¿Caben en ella también las experiencias de otros cristianos? En no sido abandonado, el poder es de Dios.

La Muerte y la Vida, Jesús, Nosotros, y Vosotros, 4:10-12
            Nosotros los que vivimos estamos descritos como nosotros que “Llevamos siempre en nuestros cuerpos por todas partes el morir de Jesús” (10a) y “continuamente entregados a la muerte por causa de Jesús” (11a). La palabra para la muerte de Jesús en 10a no es la usual (thanatos) pero nekrósis, “poniendo a la muerte” o “la matanza” de Jesús en su pasión; o, post mortem, el muerto-y-enterrado Jesús, aún putrefacto (cf. 2:15-16, olor de muerte), i.e., todo hasta su resurrección; o podría implicar que somos “portadores del féretro”. Ninguna vida de gloria, el ser un apóstol o un cristiano. ¿Porque? “.... de manera que la vida de Jesús sea visible en nosotros” (10b, 11b, “the life that Jesús lives” (“la vida que Jesús vive”), Biblia Inglesa Revisada, i.e., su vida resucitad). Visible en nosotros, para vosotros. La norma apostólica es “la muerte trabajando en nosotros, pero la vida en vosotros,” nuestros convertidos (4:12). Esta conclusión es tan sorprendente que Calvino y otros pensaron el v. 12 irónico. Otros lo llaman un aparte. Pero tal es el testimonio misionero (Jn 3:30; 1 Cor 9:19; Fil 1:22-25; Rom 11:11-12; cf. 2 Cor 4:15, “Todo esto por vuestro bien”). ¿Podemos ser tan orientados a los otros? ¿Es este el resultado de estar unidos en la muerte de Cristo (Rom 6:3)?

La Fe Habla Claro, Ahora y por el Futuro, 4:13-15
            La postura del apóstol ­ y de todos los cristianos ­ comparte el espíritu (o Espíritu) de fe ‘de acuerdo con lo que está escrito’ en Salmo 116:10 (el Antiguo Testamento Griego, no Hebreo o NRSV): ‘Yo creí y así hable’. Nosotros también creemos. Lo que creemos y hablamos es específicamente el credo acerca de Dios resucitando a Jesús (1 Cor 6:14; 15:4,20). Eso pasó en el pasado. Para nosotros, la resurrección será en el futuro, con vosotros, juntos en la presencia divina, para un tribunal (2 Cor 5:10) y últimamente el triunfo (1 Cor 1:8; 15:51-57; 1 Tes 4:17:5:9-10). Aquí, simplemente, “nosotros” significa todos los fieles cristianos. Nosotros hablamos claro en el testimonio al evangelio.

            Hay otro resultado, mas inmediato a “todo esto para vuestra bien”: gracia abundante (4:15) trabajos para la gloria de Dios. Esto puede ser “a través de la mayoría” (dia tón pleionón) de la iglesia en Corinto alcanzando (com Pablo) su dependencia en la gracia de Dios, mas ampliamente preferida en traducciones, la gracia extendiendose “a mas y mas gente” (dia tón pleionón) a través del evangelismo, de manera que haya mas gente que diga “gracias,” a la gloria de Dios.

Porque Nosotros No Nos Desanimamos, 4:16-18
            Estos versos, acerca de todos los cristianos (aunque Pablo es el paradigma para no perder el entusiasmo), empiezan a listar razones de porque la fe, la proclamación, el ministerio, la existencia en Cristo va adelante, aun cuando las circunstancias sean adversas. Primero, nuestra “naturaleza interna” o la persona está siendo renovada diariamente (4:16), la verdadera persona, el “yo” del cristiano, el partícipe de la nueva creación (2 Cor 5:17). Mientras el énfasis en 4:16-5:10 es en el futuro, la frase “renovados diariamente” implica las bendiciones finales incidiendo ya en la vida ahora (cf. 3:17-18). Segundo, las aflicciones (4:17, cf. 4:8) son leves y momentáneas, comparadas, tercero al peso y la eternidad de la gloria por venir, gloria “al grado nth” entonces (cf. Rom 8:18-39 en sufrimientos, entonces gloria, y 5:3-5). Cuarto, los ojos fijos en lo eterno, eterno, lo que no puede ser visto (4:18). Más razones son dadas en 5:1-10, la esperanza para una casa futura y el Espíritu como garantía ahora para lo que será (5:5). Pero realista acerca de nosotros de que Pablo es, el ha fraseado 4:18 como una condición, “provided that our eyes are fixed... on things that are unseen” (Biblia Inglesa Revisada, ‘a cuantos ponemos nuestros ojos... en las cosas invisibles’) no en el transitorio. Promesa, Espíritu, fe, no posesión todavía.

¿Y hoy, Ecuménicamente?
            En 2 Corintios 4, “nosotros” se refiere en muchos puntos a Pablo y sus los compañeros de trabajo en el ministerio apostólico. Si ellos fueran “vasijas de barro,” mortales, en peligros de toda índole, sujetos a muerte, cuanto mas sus descendientes en ministerios ­ pastores, obispos, evangelistas, aquellos dotados del Espíritu, o cualquiera de las eclesiologías más tarde que se hacen como importantes, a menudo una zona segura en la iglesia, supuestamente invulnerable a los peligros de ser vasijas de barro. Idem si se refiriera a todos los cristianos; todos nosotros, nosotros también, somos frágiles vasijas de barro. No hay una elite de super santos mas alla de los peligros de la existencia en barro de cuerpo-y-sangre, eternidad breve. En contraste, solo la palabra, el evangelio, Cristo, Dios se alza seguro, siempre.

            Henri Nouwen habló de “sanadores heridos”, una gran frase. Pero algunos señalan que ha llevado a la profecía auto suficiente; nosotros aveces deseamos que algunos sanadores en el ministerio no estuvieran realmente tan heridos. El punto de Pablo es diferente. Mas allá de las vicisitudes normales de la existencia humana, todos los cristianos, aún los apóstoles, son vasijas de barro. Los ministros no solo predican la pasión de Jesús, ellos la viven. Aunque Dios puede usarlos, ellos no son lo suficientemente capaces para la tarea y deben dejar que todo sea gracia y fe, para otros.

            Eso aplica a las eclesiologías también. Una carta en el 1992 de la Congregación para la Doctrina de la Fe, en Roma, “Algunos Aspectos de la Iglesia como Comunión”, habló de ambas “venerables comunidades cristianas” y otras “comunidades eclesiales” como heridas (vulnere) por la falta de comunión con Roma. Pero entonces la carta siguió diciendo que esto “también lastima (vulnus) la Iglesia Católica”. La falta de comunión (koinónia) lastima a todos y previene lo que el Nuevo Testamento prevea.

            Iglesias lastimadas, ministerios heridos, cojos, cristianos dolidos. Sin embargo un tesoro. De manera que nuestro pasaje habla de no desanimarnos. Manteniendo el entusiasmo también aplica a la búsqueda de y a la recuperación de la unidad cristiana a través de oraciones continuas, auto- evaluación, arrepentimiento y koinonia de las comunidades y ministerios de vasijas de barro, ya que nunca estamos abandonados por Dios.

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