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WEEK OF PRAYER FOR CHRISTIAN UNITY 2018

PRAYER / WORSHIP:
Escritura Diaria y Guía de Oración
Semana de Oración por la Unidad Cristiana

2018 Week of Prayer for Christian Unity

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Día 1, También amarán al extranjero, porque ustedes lo fueron en la tierra de Egipto

Escritura

Levítico 19:33-34: Amarán al extran¬jero como a ustedes mismos.
Salmo 146:9: El Señor protege a los extranjeros.
Hebreos 13:1-3: Algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.
Mateo 25:31-46: Fui forastero, y me recibieron.

Meditación

El recuerdo de los israelitas de haber sido extranjeros en la tierra de Egipto obliga al pueblo de Dios a recibir al extraño entre ellos. Además, la parábola de Jesús nos confronta con las conse-cuencias de no demostrar hospitalidad.

Como Israel, nuestra experiencia común de la acción salvadora de Dios va de la mano con un recuerdo común de no tener derechos: ser extranjero en el sentido de ser apartado de Dios y de su Reino. Al haber restituido Dios nuestra dignidad en Cristo, nos pide mantener la dignidad de todo y dar juntos testimonio al mundo en nombre de nuestros hermanos y hermanas que sufren discriminación.

Oración

Dios eterno, Tú no perteneces a ninguna cultura ni tierra, sino que eres el Señor de todo. Tú nos pides recibir al extraño entre nosotros. Ayúdanos con tu Espíritu a vivir como hermanos y hermanas, y recibir a todos en tu nombre y vivir en la justicia de tu reino. Para ello, oramos en el nombre de Jesús. Amén.

Día 2, No ya como un esclavo, sino como a un hermano amado

Escritura

Génesis 1:26-28: Dios creó al hombre a su imagen.
Salmo 10:1-10: ¿Oh, Señor, por qué estás tan lejos?
Filemón 1:16: No ya como un esclavo, sino como alguien más que un esclavo, como a un hermano amado.
Lucas 10:25-37: La parábola del buen samaritano

Meditación

Dios creó al hombre a su imagen. En el Imperio Romano, se les negó la dignidad a las personas esclavizadas. Sin embargo, Pablo es audaz por su fe en Cristo y llama a Onésimo “herma¬no amado”, así transgrede las normas de su sociedad y afirma su humanidad. De la misma manera, Jesús desafía las normas sociales que desvalorizan la dignidad humana de los samaritanos.

La trata de personas es una forma de esclavitud moderna, en la cual se obliga o engaña a las víctimas para la explotación sexual, el trabajo infantil o la extracción de órg nos a fin de que los explotadores obtengan ganancias. Es una industria multimillonaria expandida en todo en mundo. Los cristianos debe¬mos alzar juntos la voz y llamar au¬dazmente a las personas víctimas de la trata nuestros amados hermanos y hermanas, y trabajar juntos para poner fin a esta forma de esclavitud moderna. .

Oración

 Dios misericordioso, acércate a aquellos que son víctimas de la trata de personas asegurándoles que ves su ter¬rible situación y escuchas sus súplicas. Que tu Iglesia esté unida en la com¬pasión y el coraje a fin de trabajar para ese día en que ninguna persona sea ex¬plotada y en que todos sean liberados para vivir en paz y con dignidad. Para ello, oramos en nombre de Dios trino que es capaz de hacer inmensamente más de lo que podemos pedir o imagi¬nar. Amén.

Día 3, Vuestro cuerpo es el templo del Espíritu Santo

Escritura

Éxodo 10-3:4: Dios libera a aquellos sometidos a la esclavitud humana.
Salmo 24:1-6: Señor, somos las perso¬nas que buscan tu rostro.
1 Corintios 6:9-20: Glorificad pues á Dios en vuestro cuerpo.
Mateo 18:1-7: ¡Ay de aquél por quien viene el tropiezo!

Meditación

El Libro del Éxodo demuestra la preocupación de Dios por las perso¬nas sometidas a la esclavitud humana, y esta preocupación se extiende a las formas modernas de esclavización. Si bien la sexualidad es un regalo de dios para las relaciones humanas y la expresión de intimidad, los seres humanos son propensos a usar incor¬rectamente este regalo de formas que esclavizan y desvalorizan.

Como cristianos, somos llamados a glorificar a Dios en nuestros cuerpos y a trabajar juntos para lograr el tipo de sociedad que mantiene la dignidad humana y no hace tropezar a ninguno de los pequeños de Dios.

Oración

Con tu gracia celestial, oh, Dios, restitúyenos en cuerpo y alma. Crea en nosotros un corazón limpio y una mente pura que glorifique tu nombre. Que las iglesias logren unificar su ob¬jetivo para la santificación de su pueblo a través de Jesucristo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos. ¡Amén!

Día 4, Esperanza y sanación

Isaías 9:2-7a: Su autoridad no tendrá límites, y habrá paz desde ahora y para siempre.
Salmo 34:1-14: Busquen la paz, y no la abandonen.
Revelación 7:13-17: Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos.
Juan 14:25-27: La paz os dejo.

Meditación

El reino que Dios prometió, el reino que Jesús proclamó y que hizo manifie¬sto en su ministerio es un reino de jus¬ticia, paz y alegría en el Espíritu Santo. La violencia es un problema que clama una respuesta de las iglesias. El alto índice de homicidios resulta alarmante; muchos surgen del abuso doméstico, la guerra entre pandillas y otras formas de criminalidad.

¿Qué significa la Buena Nueva para aquellos que están atrapados en la oscuridad y la violencia? ¿De qué forma los cristianos pueden llevar la luz de Jesús a aquellos que viven en la oscuridad de la violencia doméstica y entre pandillas? ¿Qué sentimiento de esperanza pueden ofrecer los cristianos? Los cristianos que luchan por la unidad le ofrecen al mundo un símbolo de reconciliación. Los cristianos que se rehúsan a buscar un estatus especial y que se niegan a degradar a los demás y a las comunidades dan testimonio de la paz del reino de Dios.

Oración

 Dios de todo consuelo y esperanza, tu resurrección derrotó a la violencia de la cruz. Como pueblo tuyo, haznos un símbolo visible de que se derrotará a la violencia del mundo. Para ello, oramos en nombre de nuestro Señor resucita¬do. Amén.

Día 5, Escucha, el ruego de mi pueblo pobre a lo lejos y en medio de la tierra

Deuteronomio 1:19-35: El Señor su Dios va delante de ustedes, y él peleará por ustedes.
Salmo 145:9-20: Tú, Señor, levantas a los que tropiezan.
Santiago 1:9-11: Los ricos desaparecerán como las flores del campo.
Lucas 18:35-43: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!

Meditación

Podemos imaginar el ruido de la muchedumbre cuando Jesús llega a Jericó. Muchas voces acallan la voz del mendigo ciego. Pero en medio del tumulto, Jesús escucha la voz del hom¬bre, igual que Dios siempre escucha los ruegos de los pobres en las Escrituras Hebreas.

¿De qué forma hoy en día los cristianos escuchan la voz de los pobres sobre las voces que tratan de silenciarlos? La desunión de las iglesias inhibe la capacidad de la Cristiandad de escuchar y responder. A través de los esfuerzos de las iglesias que actúan en conjunto, podemos ayudarnos unos a otros a escuchar el clamor de los pobres y hacer que la desunión avance hacia la unidad en Cristo.

Oración

Dios amoroso, Tú levantas al po¬bre y al afligido y restituyes su digni¬dad. Escucha ahora nuestros ruegos para los pobres del mundo. Restituye su esperanza y levántalos, que todo tu pueblo sea uno. Para ello, oramos en el nombre de Jesús. Amén.

Día 6, Atendamos los intereses de los demás

Escritura

Isaías 25:1-9: ¡Nos regocijaremos y nos alegraremos en su salvación!
Salmo 82:3: ¡Defiendan a los pobres y a los huérfanos! ¡Hagan justicia a los afligidos y a los menesterosos!
Filipenses 2:1-4: No busque cada uno su propio interés, sino cada cual tam¬bién el de los demás.
Lucas 12:13-21: Manténganse atentos y cuídense de toda avaricia.

Meditación

De acuerdo con las lecturas elegi¬das para hoy, Dios tiene preferencia por los pobres: la Diestra de Dios siem¬pre actúa en favor de los afligidos con¬tra los poderosos. Y Jesús nos advierte constantemente contra los peligros de la avaricia. Como cristianos unidos en el cuidado de los pobres, se nos llama a la acción en defensa de los pobres y los vulnerables.

Siguiendo la voluntad del Señor, se convoca a los cristianos a vivir como hermanas y hermanos, unidos en todas las divisiones económicas de “Norte” y “Sur”. Como cristianos, se nos pide que nos tomemos de las manos y pro¬movamos la justicia económica para todos.

Oración

Dios todopoderoso, dale coraje y fuerza a tu Iglesia para proclamar con¬tinuamente la justicia en situaciones de dominación y opresión. Al celebrar nuestra unidad en Cristo, que tu Espíritu Santo nos ayude a atender las necesi¬dades de los demás. Amén.

Día 7, Edificar la familia en el hogar y la Iglesia

Escritura

Éxodo 10-2:1: El nacimiento de Moisés.
Salmo 127:1: Si el Señor no edifica la casa, de nada sirve que los edificadores se esfuercen.
2 Timoteo 1:1-8: Timoteo, amado “hijo” de Pablo.
Mateo 2:13-15: José se levantó, tomó al niño y a su madre, y huyó a Egipto.

Meditación

Las familias son importantes para la protección y el cuidado de los niños. El nacimiento de Moisés y de Jesús ilustra la vulnerabilidad de los niños ante las fuerzas externas, y las medidas que se pueden tomar para protegerlos. Mateo ofrece un modelo de paternidad que es la fidelidad amorosa a la volun¬tad del Señor, en especial, en tiempos turbulentos.

Jesús llama a su madre, a sus her¬manos y hermanas (Mateo 12:48). Como cristianos, tenemos el deber de vivir en redes familiares acogedoras y crear comunidades sólidas en las cuales losniños estén protegidos y puedan desarrollarse.

Oración

Dios misericordioso, Tú enviaste a tu hijo a nacer en una familia común con ancestros tanto fieles como peca¬dores. Te rogamos bendigas a todas las familias con hogares y comunidades. Oramos especialmente por la unidad de la familia cristiana para que el mun¬do pueda creer; oramos en nombre de Jesús. Amén.

Día 8, Juntará a los dispersos... de los cuatro confines de la Tierra

Escritura

Isaías 11:12-13: Efraín no tendrá en¬vidia de Judá, ni Judá afligirá a Efraín.
Salmo 106:1-14 y 43-48: Reúnenos para que alabemos tu santo nombre.
Efesios 2:13-19: Él ha derribado la pared de separación.
Juan 17:1-12: He sido glorificado en ellos.

Meditación

En toda la narración bíblica de la historia de la salvación, el tema inequívoco es la determinación im-placable del Señor de crear un pueblo que Dios pudiera llamar su pueblo. La formación de este pueblo (un pueb¬lo aliado unido) es una parte esencial del plan de salvación de Dios y de la glorificación y santificación del nom¬bre de Dios.

El pueblo aliado de Dios debe ser una comunidad reconciliada, que en sí misma sea un símbolo eficaz de “todos los pueblos de la Tierra”. Los profetas le recordaron a Israel una y otra vez que el pacto exigía que esta relación se caracterizara por la justicia, la com¬pasión y la misericordia.

Como Israel, la Iglesia en su búsqueda de unidad debe ser tanto un símbolo como un agente activo de reconciliación.

Oración

Señor, te pedimos que humildemente que a través de tu gracia, las iglesias de todo el mundo se transformen en instrumentos de paz. Mediante la acción conjunta como embajadores y agen¬tes de sanación, reconciliando el amor entre los pueblos divididos, que tu nombre sea santificado y glorificado. Amén.